«Vendo a través de Amazon».
Esta es una frase que escuchamos con frecuencia en nuestro asesoramiento. Sin embargo, por sí sola dice sorprendentemente poco sobre la calificación fiscal de una actividad. El hecho de generar ingresos a través de Amazon no significa automáticamente que se esté desarrollando una actividad de comercio minorista. Lo decisivo es, más bien, cómo funciona concretamente el modelo de negocio.
Amazon no es una actividad en sí misma
Actualmente, Amazon ofrece numerosas posibilidades para generar ingresos. Por ello, detrás de un «negocio en Amazon» pueden existir actividades completamente diferentes.
Entre los modelos de negocio más habituales se encuentran:
- Amazon FBA (Fulfillment by Amazon): Usted vende sus propios productos a través de Amazon. Amazon se encarga principalmente del almacenamiento, el envío y de parte de la gestión de los pedidos.
- Amazon FBM (Fulfillment by Merchant): Usted vende productos a través de Amazon, pero se encarga directamente del almacenamiento y del envío.
- Amazon Merch on Demand / Print on Demand: Usted crea, por ejemplo, diseños. Dependiendo del modelo, Amazon se encarga de la producción y comercialización y le abona la correspondiente remuneración.
- Amazon KDP (Kindle Direct Publishing): Usted publica libros o libros electrónicos a través de Amazon y recibe por ello remuneraciones o royalties.
- Amazon Affiliate / Associates: Usted recomienda productos de Amazon y recibe una comisión cuando se realiza una compra a través de su recomendación.
- Amazon Vendor: Usted vende sus productos a Amazon. Posteriormente, Amazon revende los productos por cuenta propia.
Estos ejemplos ya ponen de manifiesto que, aunque la plataforma sea la misma, la actividad económica subyacente puede ser completamente diferente.
¿Cuándo se considera que existe una actividad de comercio minorista?
De forma simplificada, existe comercio minorista cuando un empresario vende productos en nombre propio a consumidores finales.
Por ello, para determinar la naturaleza de un negocio desarrollado a través de Amazon resulta especialmente importante responder a la siguiente pregunta:
¿Quién vende realmente al cliente final: usted o Amazon?
Además, debe analizarse qué prestación realiza usted efectivamente y cómo están configuradas las relaciones contractuales con Amazon.
FBA, Print on Demand y KDP: ¿cuál es la diferencia?
En el caso de Amazon FBA, normalmente es el propio empresario quien vende sus productos a los consumidores finales. Aunque Amazon se encargue del almacenamiento, embalaje y envío, ello no convierte automáticamente a Amazon en el vendedor. Por tanto, en este caso resulta, en principio, más probable que nos encontremos ante una actividad comercial.
La situación puede ser diferente en el caso de Print on Demand. Si el empresario crea, por ejemplo, diseños, mientras que Amazon fabrica y comercializa los productos y abona al empresario una remuneración por ello, deberá determinarse en primer lugar cuál es la prestación que realmente realiza el empresario. Calificar automáticamente esta actividad como comercio minorista sería una simplificación excesiva.
Algo similar ocurre con Amazon KDP. Quien publica libros o libros electrónicos y recibe por ello remuneraciones o royalties no se convierte únicamente por este motivo en comerciante minorista. También en este caso resulta determinante la configuración concreta del modelo de negocio.
¿Por qué es importante una correcta calificación en España?
La calificación de la actividad puede tener importantes consecuencias sobre las obligaciones fiscales y administrativas aplicables en España.
Especialmente en el comercio minorista de productos, además de las obligaciones fiscales generales pueden resultar aplicables determinadas particularidades. Entre ellas se encuentra, por ejemplo, el Recargo de Equivalencia, aplicable a determinados comerciantes minoristas cuando se cumplen los requisitos establecidos.
Además, en el comercio con productos físicos pueden resultar relevantes otras cuestiones, como la responsabilidad por productos, las obligaciones de etiquetado u otros requisitos relacionados con los productos comercializados.
Por ello, resulta aún más importante determinar previamente si existe realmente una actividad de comercio minorista o si, por el contrario, el modelo de negocio concreto desarrollado a través de Amazon debe recibir una calificación diferente.
¿Qué debería comprobar antes de darse de alta?
Quien desee desarrollar su negocio en Amazon desde España debería aclarar, antes de realizar el correspondiente alta fiscal, especialmente las siguientes cuestiones:
- ¿Qué vendo o qué servicio presto realmente?
- ¿Quién es mi contraparte contractual?
- ¿Quién vende al cliente final?
- ¿Quién produce o suministra los productos?
- ¿Recibo ingresos por ventas, una comisión o royalties?
Conclusión: no todos los negocios en Amazon son iguales
Ya se trate de FBA, FBM, Print on Demand, KDP o marketing de afiliación: no es la plataforma la que determina la calificación fiscal, sino la actividad efectivamente desarrollada.
En particular, resulta importante diferenciar entre el comercio tradicional de productos y otros modelos de negocio de Amazon, ya que de esta distinción pueden derivarse diferentes obligaciones fiscales, administrativas y legales.
Por tanto, quien gestione un negocio en Amazon desde España o vaya a iniciar una actividad de este tipo debería determinar previamente cuál es el modelo de negocio que realmente desarrolla y qué obligaciones se derivan del mismo.
Desde nuestro despacho estaremos encantados de ayudarle a analizar su situación concreta, realizar los trámites administrativos necesarios y preparar y presentar las correspondientes declaraciones fiscales. Si está interesado en nuestros servicios o tiene alguna pregunta concreta sobre este tema, no dude en ponerse en contacto con nosotros por correo electrónico o por teléfono.
Autor:
Lisa Wörfel
Asesora Fiscal
info@sspartners.es
Tel: (+34) 951 12 13 06
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